La mayoría de las empresas elige un proveedor de seguridad por precio y se da cuenta de lo que no revisó hasta que ocurre una incidencia. Estos son los puntos que conviene confirmar antes de firmar.
1. Autorización estatal vigente
Toda empresa de seguridad privada necesita una autorización del estado donde presta el servicio. En Guanajuato la expide el Gobierno del Estado y en Puebla la Secretaría de Seguridad Pública. Pide el número de autorización por escrito y confirma que esté vigente.
2. Personal dado de alta en el IMSS
El guardia debe estar dado de alta en el IMSS antes de su primer turno. Si no lo está, tu empresa puede asumir responsabilidad solidaria ante un accidente o una demanda laboral. Pide la constancia de alta del personal asignado a tu sitio.
3. Registro REPSE
Desde la reforma de subcontratación de 2021, las empresas que prestan servicios especializados deben estar inscritas en el Registro de Prestadoras de Servicios Especializados u Obras Especializadas (REPSE). Sin ese registro, tu empresa no puede deducir el gasto del servicio. Pide el número de registro y el aviso vigente. El de Hunter es AR-177810/2025.
4. Cómo se supervisa el servicio
Un guardia sin supervisión depende de su propio criterio en cada turno. Pregunta quién revisa la cobertura, cada cuánto se visita el sitio y qué pasa cuando un elemento falta o llega tarde.
5. Consignas por escrito
Las consignas son las instrucciones específicas de tu instalación: qué accesos se validan, a qué hora se hacen los rondines, qué se revisa en cada unidad. Deben existir por escrito y llegar a todos los turnos, no solo al guardia que estuvo en la junta de arranque.
6. Evidencia de rondines e incidencias
Si los reportes llegan por un grupo de WhatsApp, no hay hora verificable, ubicación ni folio. Pregunta cómo se registra cada rondín y cada incidencia, y si puedes consultarlos después. En Hunter lo hacemos con Orvian Aviron: cada recorrido queda con hora, distancia e identidad verificada.
7. Visita al sitio antes de cotizar
Una cotización sin visita es un precio por guardia, no una propuesta de seguridad. El proveedor debe recorrer la instalación, identificar puntos críticos y proponer posiciones y consignas con base en lo que vio. La propuesta debe desglosar el costo por turno.
Si tu empresa está en León, Silao o Puebla, conoce cómo trabajamos o pide una visita al sitio.